En todos los seres hay regiones sagradas;

en todos los abismos

un hilo conductor.

En mi vientre nace un sol

cuya gravedad me entierra

en el despeñadero de mi corporalidad.

Tras la cisma del desarme, la disolución.

En el hallazgo se busca

la mirada.

5-11-2021-23-59

Imperial y divina,

el ansia de la desmembración;

por eso me desmonto de mis aparatajes

por eso escondí mis letras

La M la oculté bajo los cimientos

de una casa abandonada.

La A incrustada

en la carroña

y la R por ahí, en el reflejo

de unos vidrios rotos sobre la acera.

.

No hay sinónimos para las manos.

Susurros en lengua antigua

me tallan el cráneo.

[Busco el poema, con el tacto, con la quietud incandescente.

lo busco con el hambre y la sed;

en la exigüidad

el poema me encuentra;

es hallazgo]

Un árbol se erige oscuro entre las luces y edificios del centro de Guayaquil. El árbol es todo sombra, casi murciélago.

.

En la oscuridad y en los sueños solo existen

las coordenadas del cuerpæ;

Todavía soy la corteza,

enfebrecida

por el rayo.

.

(Un escuadrón de hormigas se pasea sobre estas palabras)

{En el movimiento se invoca el nombre}

Naturalmente, de la arquitectura mana la escritura

y de la ausencia la forma.

Nervio profundo como vigor, y nervios a flor de piel

como derrumbe;

la tiranía ecuménica de lo circunstancial.

Muy fácil se convierte el refugio en cárcel

cuando el miedo se verbaliza en la médula.

Precipitada entonces, la sombra palpitante

del abandono;

zozobrado y resurgido

el vapor de la niñez.

¿Dónde está mi tribu?

grité con los ojos en puñales

Me respondieron las hojas

cayéndose de los árboles

y el viento,

irrigándome

las entrañas.

La mazmorra se devela como espejo

trascendido a ventana

a puerta y a morada;

por consiguiente, de las ruinas

el hallazgo.

ola ké onda

El aire transmutado en sangre

y la sangre conjurada como voluntad;

no hay atisbo de duda en la semilla que brota.

En la mar flota la casa,

sin paredes ni pilares

sostenida solo por el vacío coagulado

de su interior;

espejismos de tierra y músculo

son sus islas.

Cuando era niño se me perdían los lugares,

y los huesos de ceniza soplada

se me diluían en la ingenuidad

y en la hemorragia subterránea de la infancia.

Se me perdía sobre todo la corporalidad

entre la dictadura de la abstracción y el reflejo

entre válvulas y compuertas cicatrizadas

y en la negación del sistema nervioso.

♍︎

…El ritmo como estado fundamental de la materia,

y la sustancia como destilación del tiempo…

♌︎

Centrífuga la sed y las ganas de encontrar (se).

Quiero ser calma, pero soy tormenta. Y no sé si mi deseo de ser calma es una traición a mi naturaleza de tormenta o mi naturaleza de tormenta es un desaire a mi deseo de ser calma.

La única elección que importa es la actitud ante el misterio

el asombro místico o la duda insufrible; espacio abstracto

se vive en el tránsito entre unidad y fragmentación

nunca en la totalidad de ninguna.

En la banalidad se libran las más importantes batallas;

pronto amanecerá, pero quedo siempre como

testigo y profeta de la noche.

M. Flex

En el devenir de mi desarrollo fisionómico, el estiramiento es mi gran tarea pendiente. A lo largo de los años he ganado cierto grado de fuerza y de resistencia, pero mi nivel de flexibilidad deja mucho que desear, más aún tomando en cuenta lo que quiero hacer con mi cuerpæ. La razón de esto es que los ejercicios de estiramiento representan una gran exigencia, no solo para mi fisiología, sino también (y especialmente) para mi mente.

La quietud y el silencio siempre me han representando un desafío, un ahogo. Ahora he llegado a la conclusión de que en la infancia asumí que detrás del silencio se escondía la catástrofe y el abandono, que el mundo me había olvidado. Como todas las grandes revelaciones, me tomó décadas darme cuenta que en realidad la vida se estaba presentando ante mí sobre todo en el silencio, y en la angustia de separación que me provocaba. Por ello, se me ha ido la vida rellenando el vacío sin entender que la esencia del espacio es la distancia y la ausencia.

Por otro lado, los ejercicios de estiramiento no tienen, aparentemente, el estallido químico y cinético que generan el movimiento frenético, que lleva en sí mismo cierta carga analgésica. Entre saltos y suspensiones por un microsegundo la gravedad se difumina y la quemazón relampaguéa entre diferentes partes del cuerpæ; el incendio se transfigura en múltiples lugares y en diferentes momentos; nada duele por demasiado tiempo. Eventualmente, llega el fallo muscular y ya no se puede hacer más.

Estirarse en cambio es quedarse a solas con el dolor y con las propias fronteras; el espectro de movimiento es también una demarcación, que desde adentro moldea el entorno y los estilos de escritura corporales. Y es un encuentro con la gravedad, y con el propio peso, la propia manifestación, la propia fenomenología; es un adentramiento en las regiones indómitas de mi materialidad. Es en esencia, el desgarro. Solo duele, y en un solo lugar.

Pero el dolor también tiene sus ritmos y sus intensidades. Surge entonces, la suavidad del cuerpæ que se apoya en sí mismæy que se deja caer sobre su propio peso, como una grávida caricia sobrecogedora. Las fronteras se abren con suplicio, pero también con dulzura; sobretodo con empuje. Y suavemente, me voy rasgando, y me voy rompiendo, y me voy abriendo, y suavemente voy siendo más de lo que soy, y tiernamente descubro nuevos lugares para cartografiar la soledad, la disciplina, y la paciencia.

La madrugada sonando

Llorar y llorar hasta reír

con el cerebro del esternón,

y con la percusión del ahogo.

En los ojos ajenos acaso el destello de la imanencia,

y sobre todo, la tiranía del espejo;

del dolor se engendran máscaras.

Mano y escultura es el corazón

cincel es el tiempo

del afecto.

El olvido se respira y se metaboliza,

se exhala luego,

el amor.

𓁒

Cuerpæ como primer territorio

emergidæ del continente oceánico

(luego la palabra)

𓀔

Eventualmente, las ventanas

germinando hasta selvatizar

el linaje de las ruinas.

𓁅

Eventualmente, el hambre.

Eventualmente, el aluvión

de la ternura y la suavidad.

𓁉

Desplegado el mapa del nudo

en la sintaxis de mi carne

la anabólisis del mundo.

𓁛